Vacas: guía para un parto saludable

Observar cada etapa del parto y asistir tanto a la vaca como al ternero, puede ayudar a prolongar su expectativa de vida y productividad

Vacas: guía para un parto saludable
jueves 06 de diciembre de 2018

Una investigación de la Universidad Estatal de Colorado, Estados Unidos, determinó que los terneros que nacen en partos que no fueron asistidos de la manera indicada tienen más posibilidades de morir a los pocos días que los que llegaron al mundo durante un parto con los cuidados correspondientes. Para evitar complicaciones, es muy importante que durante la época de nacimiento el personal de los establecimientos dedicados a la ganadería bovina le preste especial atención a las pariciones, sobre todo aquellos que se dedican a la producción lechera.

Aparte de esta reducción en su esperanza de vida, se corroboró que las vacas que parieron estos terneros produjeron menos leche y padecieron un riesgo mayor de ser descartadas durante esa misma lactancia. Por este motivo, profesionales de la salud animal recomiendan seguir un protocolo que use el tiempo, y se base en saber si los mamíferos están en estrés.

Luego de observar los primeros síntomas de la primera fase de parto, caracterizados porque la vaca se muestra inquieta, se para y se echa, o deja de comer, se debe comenzar a tomar el tiempo. Además, si no se realizó anteriormente, se debe pasar la vaca a un lugar donde pueda estar sola o cómoda. A partir de este momento, se deberá empezar a evaluarla cada una hora y verificar si está progresando. Si a las cuatro horas no hay progreso, es necesario examinarla. Se recomienda limpiarle la vulva y el brazo, aplicar lubricante y evaluar lo que está sucediendo. Si el animal tiene una torsión uterina o el ternero está en la posición incorrecta, no progresará. También será necesario revisar si hay signos de fiebre de leche.

Si todo parece normal, se aconseja dejarla trabajar en soledad. Esta fase, en la que el ternero no corre riesgo de que le falte oxígeno porque no se encuentra en el canal de parto, dura entre dos y seis horas.

La segunda fase comienza con la expulsión de la fuente de agua, señal de que el ternero se movió hacia el canal de parto y nacerá pronto. Asimismo, esta etapa se caracteriza por la pujada y las contracciones abdominales.

Si la vaca se mantiene en labor continua, es decir, si continúa pujando de manera constante, el ternero debería nacer en 20 o 25 minutos. Aun así, la mayoría de las vacas se distrae y toma intervalos de 5 o 10 minutos. En esta fase se recomienda ir evaluando el progreso cada media hora y prestarle atención a la posición del ternero. Una vez que se llegue a la conclusión de que está en la posición ideal, con las dos patas delanteras y la cabeza primero, se puede dejar al animal seguir con su labor. Por el contrario, si no está en la posición correcta, se aconseja llamar a un veterinario.

El tercer paso consiste en evaluar el progreso cada media hora, monitoreando tanto a la vaca como al ternero para evaluar el nivel de estrés. Se deberá buscar algún signo que indique que haya sangre en las membranas fetales o el líquido amniótico, o revisar si hay sangre alrededor del recto. Estos signos indican que puede existir un problema serio, como la ruptura de la placenta, de modo que el parto debe asistirse inmediatamente.

Cuando se visualizan las pezuñas, se deberá chequear la lengua, para corroborar si el ternero tiene reflejos y un color normal. Se le puede pellizcar la lengua con los dedos: si se le retrae, el ternero está bien, pero si no lo hace, quiere decir que tiene reflejos y hay que sacarlo de forma urgente. Es necesario evaluar también el color de la lengua, ya que durante esta etapa del parto, mientras la vaca puja activamente, la mayor parte del oxígeno que va al ternero, se restringe temporalmente y la lengua se oscurece, perdiendo el color rosado que la caracteriza. Si no vuelve a ponerse rosa tras la contracción, quiere decir que el ternero está en peligro y se debe retirar inmediatamente.

Si no hay síntomas de estrés en el ternero, se recomienda dejar que la vaca termine sola con su trabajo. Sin embargo, no se aconseja dejarla en soledad todo el tiempo. Es necesario intervenir cuando:

- La fuente estuvo visible durante dos o más horas, no se vio ningún progreso y la vaca no está tratando de pujar.

- Si la vaca pujó sin descanso durante más de media hora y no hubo progreso.

- Si la vaca deja de esforzarse durante 15 o 20 minutos, sin razón aparente después de haber estado progresando.

- Si la vaca o el ternero muestra algún signo de estrés. Si no progresa, es posible que haya que ayudarla a que dilate la cerviz.

PERSONALIZAR

Elegí tu provincia para mostrar en la página principal: