Jueves 23 de Enero de 2020
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21 estrategias para una agricultura sustentable

Para cumplir con los requisitos de sustentabilidad que afrontaremos en el futuro es preciso cambiar las dietas de los animales y mejorar el manejo de cultivos, entre otras cosas

21 estrategias para una agricultura sustentable
martes 10 de septiembre de 2019

Según muchos especialistas, la población mundial en 2050 aumentará de manera tal que se precisará cultivar un 50% más de alimentos que en la actualidad para satisfacer las demandas. Como la producción agrícola genera una gran cantidad de emisiones y el mundo exige prácticas amigables con el medioambiente, es preciso adoptar planes estratégicos que analicen todos los escenarios posibles y ponerlos en práctica a la brevedad.

Richard Waite, integrante del programa de alimentos del World Resources Institute, una organización sin fines de lucro que junto con el Banco Mundial, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las agencias de investigación francesas CIRAD e INRA desarrolló un programa de 21 pasos hacia una agricultura sustentable, aseguró que existe un camino real para cumplir con los objetivos, aunque previamente se deberán sortear algunos obstáculos.

“Implementar una lista de soluciones en combinación puede hacer que técnicamente reduzcamos las emisiones en un tercio. De todas maneras, el éxito no está garantizado. Si la agricultura sigue como hasta ahora, terminaremos talando un área de bosques del doble de tamaño que la India para producir comida. Las emisiones totales de la agricultura y el cambio en el uso de la tierra van a crecer en un 70% a partir de ahora. Para bajar los índices del calentamiento global es preciso tomar medidas en sintonía con los requerimientos medioambientales”, detalló Waite.

El World Resources Institute sugirió una lista de 22 estrategias que si se aplican fielmente al cabo de los próximos años, pueden crear la solución. Las siguientes son:

1) Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos: cerca de un tercio de la comida que se produce en todo el mundo se pierde antes de llegar al consumidor. Existen numerosas innovaciones que pueden ayudar a contrarrestar este problema, como el recubrimiento vegetal para frutas y el almacenamiento en frío con energía solar.

2) Cambiar las dietas: se podrían producir cambios notables si se redujera el consumo de carne de res, que representa una de las industrias más contaminantes a nivel mundial. Las nuevas generaciones de carne a base de plantas pueden sustituir este tipo de alimentos y equilibrar las demandas.

3) No usar tierras de cultivo para bioenergía: las tierras limitadas y los cultivos comestibles tienen que utilizarse como alimento.

4) Aumentar la productividad ganadera y de pasto: los nuevos enfoques pueden ayudar a producir más alimentos en las mismas proporciones de tierra. Por ejemplo, los probióticos aumentan los rendimientos ayudando al suelo a secuestrar más carbono.

5) Mejorar el manejo de cultivos para aumentar los rendimientos: el mundo dispone de varias herramientas para crear cultivos que produzcan en mayores cantidades.

6) Mejorar la gestión del suelo y el agua: los enfoques sobre cómo plantar árboles y cultivos en suelos degradados pueden ayudar a mejorar el estado de los suelos, haciendo que los cultivos sean más productivos.

7) Utilizar con mayor frecuencia las tierras de cultivo: se estima que alrededor de 400 millones de hectáreas de tierras agrícolas no se cosechan cada año. En lugar de dejarlas así, los agricultores deberían empezar a emplearlas con mayor frecuencia y así evitar la expansión hacia otros lugares.

8) Adaptarse al cambio climático: a medida que el planeta se va calentando y las sequías, inundaciones y otros desastres ambientales se vuelven cada vez más frecuentes, los agricultores deberían adoptar nuevas prácticas para seguir produciendo la misma cantidad –e incluso más– alimentos. Las plantas pueden criarse para ser más resistentes a las sequías, por ejemplo.

9) Vincular las ganancias de productividad con la protección de los ecosistemas naturales: los gobiernos deberían planificar medidas para proteger las áreas naturales a medida que la necesidad de alimentos va en aumento.

10) Expandir las áreas de cultivo a sectores de menores costos: los gobiernos deberían analizar qué áreas podrían convertirse en potenciales tierras de cultivo produciendo el menor daño posible.

11) Reforestar las antiguas tierras de cultivo: si la producción va variando constantemente, se pueden replantar las tierras con árboles que ayuden a combatir los cambios climáticos.

12) Conservar y restaurar los humedales: representa un paso fundamental ya que los humedales son espacios ricos de carbono que generan importantes emisiones cuando los agricultores los drenan para plantar distintos cultivos.

13) Mejorar la gestión de la pesca silvestre: las granjas de peces pueden reducir la presión sobre las poblaciones de peces silvestres, aunque también tienden a capturarlos para usarlos como alimentos. Una solución viable es modificar las fuentes de alimentación o convertir el dióxido de carbono capturado en alimento.

14) Mejorar la productividad y el desempeño ambiental de la acuicultura: las granjas acuíferas pueden usar menos peces o criar ejemplares que mejoren las tasas de crecimiento.

15) Reducir los eructos de ganado: los eructos de las vacas generan una importante fuente de contaminación por la presencia de metano. Aplicar suplementos dietarios que incluyan algas marinas puede ayudar a que eructen con menor frecuencia. Algunos investigadores están trabajando en el desarrollo de una súper hierba que tiene como objetivo asistir la digestión.

16) Reducir las emisiones a través de una mejor gestión del estiércol: como el estiércol también genera emisiones, se lo puede usar para elaborar otros productos, como electricidad.

17) Reducir las emisiones del estiércol que queda en el pasto: las vacas podrían comer un suplemento especial que ayude a evitar que los microorganismos en el estiércol creen óxido nitroso contaminante. También se podría criar a la hierba con la meta de prevenir la producción de este óxido en los campos.

18) Reducir las emisiones de los fertilizantes aumentando la eficiencia del uso de nitrógeno: como los fertilizantes generan emisiones a medida que se descomponen en el suelo, podrían emplearse otros que estén diseñados para que sean mejor absorbidos por las plantas.

19) Reducir las emisiones de la producción de arroz: los arrozales son otra gran fuente de contaminación por metano. Investigadores trabajan en crear variedades de menor impacto ambiental.

20) Aumentar la eficiencia energética agrícola y cambiar a fuentes de energía renovables: las granjas pueden empezar a manejarse a partir de energía solar o eólica, entre otras fuentes no fósiles.

21) Secuestrar carbono en los suelos: el suelo almacena carbono que la agricultura moderna libera a la atmósfera. Una mejor gestión en las granjas, que incluya técnicas simples como la distribución de compost en los campos, puede servir a que el suelo absorba carbono en mayores cantidades.