Co-working: una alternativa para trabajar en equipo

Trabajar en un espacio de estas características no solo es más rentable, sino que potencia el crecimiento del negocio

Co-working: una alternativa para trabajar en equipo
lunes 26 de noviembre de 2018

Adaptarse a la época que estamos viviendo es una de las claves para garantizar el éxito y no perderle el foco a nuestros propósitos. En la actualidad, muchas empresas eligen cambiar la clásica oficina por un espacio co-working, un lugar inspirador que fomenta la co-creación de trabajo y donde siempre hay alguien que se ocupa de crear una comunidad. Estos sitios, compartidos entre profesionales de cualquier rubro, son soluciones rápidas y efectivas, que permiten maximizar ambientes, recursos y tiempo. Algunos emprendedores contaron sus experiencias.

“Trabajar en un espacio así, permite estar con otros que alguna vez atravesaron lo mismo. Mantiene a los trabajadores acompañados en relación a la orientación y les posibilita contar con una infraestructura que tenga resuelta cuestiones operativas, lo que los hace concentrase más en sus propios proyectos”, argumentó la capacitadora y mentora, Mariana Meller.

Según Pamela Scheurer, cofundadora y CTO de Nubrimetrics, la plataforma de Analytics y Big Data de Mercado Libre, elegir como espacio de trabajo a una oficina propia presentaba obstáculos que de antemano parecían difíciles de sortear. “Íbamos a tener que resolver trabas como las garantías, que al ser del interior no teníamos. Así que a partir del desembolso inicial, el mobiliario y la forma de resolver la provisión de servicios, llegamos a la conclusión de que el co-working nos iba a permitir enfocarnos en el negocio”, advirtió. 

Según sus palabras, compartir un lugar en común con otros profesionales genera una sinergia que permite potenciar el negocio, ya que se trabaja de una manera cercana con quien más adelante puede ser un potencial socio o cliente. “Contratamos una agencia de marketing y diseño web que opera en nuestro espacio. Además, compartimos el lugar con una consultora que brinda servicios de desarrollo de canales de e-commerce con quienes hicimos un acuerdo de partnership”, explica Scheurer, quien tras una inversión de U$S millones, proyecta ganancias de U$S3 millones para 2018, y lleva adelante una firma con más de tres mil clientes, que creció un 800% entre 2017 y 2018.

Asimismo, para Scheurer hay una diferencia en la economía explícita, que se trasluce al comparar este espacio y el importe que se debería abonar por anticipado por el alquiler de una oficina, que hace que optar esta alternativa sea mucho más cómodo. “Nos mudamos de sucursal porque en seis meses aumentamos la cantidad de empleados y el lugar nos quedó chico. El traslado solo tomó dos horas y rápidamente ya estábamos operando en el nuevo lugar”, subrayó.

Scheurer también recalcó que los espacios de co-working generan comunidades, cuyo capital social es el mejor activo que tienen. “En un futuro podríamos pensar en que sean un lugar de encuentro entre inversores y emprendedores. Como si fueran incubadoras facilitadoras de negocios. Decidir estar en un lugar de estas características ya no será cuestión de ahorro de costos, sino de captura de oportunidades”, enfatizó.

Por otra parte, el CEO de Increase, empresa de soluciones tecnológicas, Sebastián Cadenas, reveló que quienes trabajan en coworks son más felices que quienes están sentados detrás de un escritorio en una oficina convencional. Esta firma, que es parte de Area3, cuenta con 22 socios y 40 empleados, ya registró ingresos de 30 millones de pesos en 2017 y espera que para 2018 los números se superen en un 200%. “Area3 es partner de Google for Entrepreneurs y estuvimos presentes en tres de sus eventos en Estados Unidos”, puntualizó.

“Los precios de los espacios de co-working varían entre 120.000 y 350.000 dólares. Para hacer el análisis de los ahorros hay que sumarle el alquiler, los costos de mantenimiento, servicios, expensas y seguridad; además del prorrateo de todo el mobiliario”, insinuó Cadenas, quien en su cuenta personal de Twitter se define a sí mismo como alguien que siempre está aprendiendo.

Sebastián Luna, CFO y fundador de Checkteams, sistema informático para la industria logística y de transporte cuyo objetivo principal es la prevención de accidentes, detalla que el co-working es útil para reducir costos y comenzar una empresa emergente. “Aproveché el contacto que se genera entre los emprendedores para encontrar soluciones a problemas de programación, mejorar la imagen de mi marca y no cometer errores que los que me acompañan ya habían cometido”, puntualizó quien trabaja en una compañía de dos socios y cuatro empleados, que se maneja en el mismo lugar que un negocio de 300 personas. La diversidad es otro de los beneficios con los que cuentan los coworks, debido a que diferentes servicios se unen en un mismo sitio.

Se estima que cerca del 45% de las pymes tienen en mente trabajar en un co-working y que el 60% cree que son más rentables que los espacios convencionales. Aun así, hay quienes consideran que el crecimiento de una empresa requiere de un lugar autónomo. “Cuando el volumen de información y su importancia se elevan, hay que buscar privacidad. Al ser pocos casi no existen divisiones, pero en una pyme con más colaboradores se comienzan a marcar ciertas fisuras y el co-work no se puede aprovechar de la misma manera”, confesa Carlos Gareis, general manager en Argentina de WeWork, compañía que en la actualidad cuenta con más de 260.000 miembros distribuidos entre 23 países y 72 ciudades del mundo.

De todas maneras, según Gareis, a pesar de los prejuicios que conlleva experimentar algo nuevo, el poder de la comunidad prevalece y quienes forman parte de un co-work son conscientes del poder que colaborar entre ellos contribuye a cumplir sus objetivos.

En WeWork, el 22% de las empresas que constituyen la lista Fortune 500 –el ránking que la revista Fortune arma cada año, donde se destacan a las 500 mejores compañías estadounidenses de capital abierto, de acuerdo a su volumen de ventas e ingresos– forman parte del espacio que brindan. “Tenemos industrias muy diversas, desde plataformas y servicios online a empresas de fintech, medios de comunicación y servicios profesionales como oficinas de contadores y abogados, entre otros. Una de las modalidades que en América Latina se está haciendo más común son los salones de belleza y barberías”, confió Gareis.

Para desarrollar tu propio negocio por este medio, Agustín Gaynor, administrador de empresas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien realizó una Maestría en Finanzas en la Universidad Di Tella, desarrolló Go Working, una página web le brinda a los espacios la posibilidad de ofrecer sus servicios, para que tanto emprendedores como pymes encuentren la mejor opción para sus emprendimientos. Go Working cuenta con mapas, precios, descripciones, fotos, calificaciones y opiniones para que las visitas puedan observar y determinar qué sitio se adapta más a lo que están buscando. La plataforma ya suma dos mil usuarios y ofrece más de 40 espacios para trabajar. “En la Argentina hay más de 10.000 personas que trabajan en estos lugares. Antes era una solución para pequeños profesionales o freelancers, pero ahora se está expandiendo”, asintió Gaynor. Cabe destacar que Go Working gana por reserva realizada, y es la firma de co-working la que paga entre un 5 y un 15% del valor de la conversión.

Entre los espacios más importantes de Capital Federal, además de WeWork y Área3, están La Maquinita, Urban Station, Belephant, Deck-CO y Hit. Asimismo, en Mar del Plata figuran Indie, Dorregus y Loft. En Córdoba sobresalen Brooklyn, Capital, Casa Fader, Co-Innova, Flug y Monka!, mientras que también están Linka Space e Ideast, en Mendoza, Central en Salta, El Hormiguero en Chubut, y Freedom y REQ en Santa Fe.

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