Lunes 18 de Noviembre de 2019

Claves para gestionar el tiempo en horario laboral

Cómo evitar que reuniones, mails y charlas constantes nos quiten minutos de trabajo, para rendir eficientemente y lograr mejores resultados

Claves para gestionar el tiempo en horario laboral
viernes 07 de diciembre de 2018

Para aprovechar al máximo la jornada laboral y no sentir que “se está perdiendo tiempo”, es necesario que tanto hombres como mujeres incorporen ciertos hábitos y técnicas que les permitan administrar sus tareas de manera eficaz. Muchos creen que el tiempo es dinero, lo cual es cierto, ya que cada minuto que no estamos trabajando, menos chances habrá de generar ingresos. Aun así, hay quienes consideran que el tiempo es vida, porque la misma merece ser vivida cada minuto, ya sea disfrutando o cumpliendo los deberes.

“Ambos puntos de vista son acertados, es una cuestión de elección personal sobre cómo pararse ante las oportunidades que debemos resolver administrándolo”, plantea el director general de HuCap, Miguel Alfonso Terlizzi, quien destaca que hay que dejar de culpar al tiempo ante la negativa a realizar determinadas acciones, porque de esta manera se evade la culpa de la situación, y en definitiva el tiempo no es el responsable de nada. “Es nuestra irresponsabilidad e incapacidad de administrarlo lo que genera las excusas que damos para explicar por qué las cosas no suceden”, analiza.

Es necesario también reconocer las propias limitaciones y ser conscientes de que no se puede con todo, para así planificar y organizar las necesidades, diferenciando lo urgente de lo importante y estableciendo prioridades. “Trabajar más horas no garantiza mejores resultados. Como el tiempo es uno de los recursos más escasos, se puede mejorar la calidad de vida laboral y familiar, usándolo de forma más efectiva, eficiente y productiva”, asegura Terlizzi.

Desde las neurociencias se invita a reemplazar las estrategias de gestión del tiempo por estrategias de gestión de atención. “El bien más preciado de un líder es su atención focalizada, no su tiempo. El tiempo pasa, en cambio, la atención focalizada hace que las cosas sucedan. Cuando somos capaces de concentrar y dirigir la atención hacia una tarea o interacción, podemos tener un impacto significativo en una cantidad mínima de tiempo. Cuando no podemos enfocar nuestra atención en lo que estamos haciendo, todo el tiempo del mundo es insuficiente”, remarca Clemencia González Silveyra, consultora senior de Whalecom, empresa de soluciones transformadoras que opera en la Argentina y Perú.

El enfoque del neurotiempo se centra en el desarrollo de la consciencia atencional, y propone tres áreas de entrenamiento: consciencia emocional (qué siento), consciencia atencional (hacia dónde dirijo mi atención) y consciencia cognitiva (qué pienso). Según Silveyra, la consciencia y la regulación de las emociones son fundamentales para el uso productivo de nuestra atención. “De ahí surgen conceptos que vale la pena tener en cuenta: considerar la importancia de la atención como recurso, comprender los diferentes modos de pensar –que van desde pensar lento a pensar rápido–, o explorar la relación entre atención y emoción. De esta manera, se pueden identificar fortalezas para mantener, y debilidades para cambiar”, comenta.

Para gestionar mejor el tiempo durante la jornada laboral, es necesario realizar una planificación del día. En palabras de Pablo Liotti, gerente de Marketing y Comunicación del Grupo Adecco para la Argentina y Uruguay, hay que evitar las distracciones. “Se recomienda desactivar todo tipo de notificaciones de redes sociales, o al menos desconectarse un par de horas. También es necesario planificar el uso del correo electrónico, ya que a veces conviene silenciarlo”, indica. Si bien es normal que al mail del trabajo nos lleguen infinidad de mensajes, con distintos niveles de importancia o urgencia, se aconseja abrirlos todos, aunque con un plan que limite el uso al llegar a la oficina, a media mañana, tras el almuerzo o a última hora de la tarde.

Trabajar siempre en el mismo espacio también es vital para evitar las distracciones a través de estímulos externos. Lo ideal es tener el sitio ordenado para poder focalizarnos en lo más importante que es el trabajo. En definitiva, el desorden distrae.

“Nunca hay que olvidarse de respirar. Es una de las formas de relajación más efectivas y no conlleva demasiado esfuerzo. Si estamos estresados y no podemos con todo, es importante tomarse un descanso y caminar, aunque sea dentro del lugar, y respirar profundamente. Esto hará que poco a poco nos vayamos sintiendo mejor y nos permitirá desenvolvernos ante nuestras responsabilidades”, finaliza Liotti.