Lunes 17 de Febrero de 2020

¿Cómo armar una lista de tareas para hacer que funcione?

Es uno de los elementos más implementados para mejorar la productividad de las empresas, aunque no siempre se desarrolla de manera tal que puedan cumplirse los objetivos

¿Cómo armar una lista de tareas para hacer que funcione?
martes 19 de febrero de 2019

Las listas de tareas a realizar durante el día, la semana o el mes son una de las herramientas más utilizadas por las empresas para aumentar la productividad de sus integrantes. Aunque parezca un proceso simple, existen miles de maneras distintas de plantearlas, según las preferencias personales de quien las realice. El fundador de Bullet Journal, Ryder Carroll pasó varias horas buscando el método que más se adapte a sus necesidades, hasta que finalmente encontró uno que le garantizó el éxito.

“Lo único que importa en Bullet Journal es el contenido, no la presentación. Si podés elevar ambos, me saco el sombrero, pero la única habilidad artística que requiere mi trabajo es dibujar líneas rectas. Si alguien puede manejar eso, va por el buen camino”, expresa el norteamericano.

Si bien Carroll reconoce que su método puede no funcionar en algunos casos, detalla tres consejos para mejorar las listas de tareas pendientes que pueden ser aplicados en todo momento:

1) Dividir las listas en secciones: separar las reuniones de los eventos y actividades que se espera realizar. Luego, crear una sección separada de tareas pendientes que no encajen en estas categorías y trabajar en ellas cuando no se estén realizando otras cosas.

2) Agrupar tareas similares: responder e-mails requiere músculos de pensamiento distintos que generar nuevas fuentes de ingresos. Para el cerebro, es más fácil trabajar agrupando tareas que requieren procesos similares. No trates de hacer algo creativo después de pasar horas respondiendo correos, porque el cambio lleva un tiempo de adaptación.

3) Hacer una lista “anti-tareas”: a veces, la clave para hacer algo es recordar lo que no es importante. Pregúntate si es más útil realizar aquello que apareció a última hora o atender a ese proyecto a largo plazo que venís pensando hace tiempo. Los días tienen solo 24 horas, la realidad indica que aunque uno quiera, no se puede realizar todo a la vez.