Lunes 17 de Febrero de 2020

La cultura laboral afrontará grandes desafíos en los próximos años

La tecnología, la falta de talento y la confianza personal son algunos de los problemas que afectarán "para bien o mal" a las empresas de acá a 2030

La cultura laboral afrontará grandes desafíos en los próximos años
miércoles 20 de febrero de 2019

Si la tecnología sigue avanzado como hasta ahora y si se emplean correctamente la inclusión, la confianza y la inversión en el personal, la cultura laboral de cada lugar de trabajo experimentará importantes cambios de acá a 2030, ya que los empleadores, deberán adoptar cierta transparencia y construir relaciones con sus empleados a largo plazo para creen las culturas que ellos están buscando. De acuerdo a una investigación reciente, la cultura empresarial es el segundo factor más importante que los candidatos consideran al ingresar a alguna compañía.

En los últimos años, tanto empleadores como empleados han priorizado la cultura del trabajo, que se define como la “personalidad” de una empresa, que incluye las expectativas de comportamiento y las prácticas y normas que influyen en la forma en que las personas interactúan tanto dentro de ella, como en su nombre. La cultura laboral es influenciada por factores dispares de manera significativa, como cambios demográficos, iniciativas de diversidad e inclusión, escasez de talento, automatización y tecnología en evolución.

Para el jefe de personal de PwC, Mike Fenlon, lo que estamos viviendo en la actualidad, se acelerará drástica y dramáticamente en una década. Según él, hay cinco cambios fundamentales que deparará el futuro:

1) Los equipos de trabajo serán más diversos e incluyentes: como la escasez de trabajadores obliga a las organizaciones a crear redes más amplias de talento –aprovechando nuevas regiones o segmentos demográficos poco utilizados–, las culturas deberán centrarse en la inclusión, para crear entornos de trabajo armoniosos y productivos. Los equipos pueden llegar desde diferentes orígenes y tener preferencias de comunicación. Aquí, las soluciones tecnológicas jugarán un papel esencial, que facilitará la colaboración, brindando alojamiento para personas con discapacidades e incluso ayudando a gerentes a superar sus propios prejuicios.

Usando la realidad virtual, la gamificación y otras herramientas, varios ejercicios desafiarán los sesgos de los usuarios, alentándolos a pensar de manera diferente.

2) Ser un buen comunicador será más difícil: el desafío que ya en la actualidad representa encontrar empleados o líderes con buenas habilidades de comunicación, se ampliará en una década. Aparte de la voz, el texto y el video, los avances en realidad virtual cambiarán la forma en la que las personas interactúan. Un comunicador efectivo deberá dominar varios medios. La adaptación y la habilidad para usar múltiples plataformas serán esenciales.

3) Las personas tendrán menos confianza: a medida que la Inteligencia Artificial (IA) y el aprendizaje automático van arribando a todas las áreas de trabajo, los empleadores tendrán mayor acceso a la información de sus empleados, así como a sus reportes de productividad y patrones de trabajo. Si bien esta transparencia permitirá que se encuentren formas para mejorar la productividad, estos datos también generarán preocupaciones en relación a la privacidad y la confianza. Los empleados deberán sentir que los empleadores protegen sus datos y que únicamente los utilizan para mejorar su rendimiento.

4) Los trabajadores siempre tratarán de mejorar: mientras la tecnología va automatizando tareas rutinarias y estableciendo cambios en las actividades que deben realizar los seres humanos, estos tratarán de no quedarse atrás y aprender todo lo que esté a su alcance para seguirle el ritmo. A medida que la IA avanza, los líderes que deseen conservar a sus empleados talentosos deberán ser explícitos sobre su compromiso con ellos. Crear confianza para superar el temor de ser reemplazado por una máquina representa una fortaleza cultural vital para las empresas con tasas de retención fuertes.

El desarrollo de habilidades, el aprendizaje, el desarrollo, la diversidad y la inclusión, son necesidades urgentes para las compañías donde prima el talento.

5) Cambiarán los escenarios laborales: la cultura también es afectada por los espacios donde trabaja la gente. En algunas compañías creen que los lugares laborales deben estar cuidadosamente diseñados para que se facilite el flujo de trabajo y los empleados puedan satisfacer las necesidades de sus jefes. Los rediseños pueden incluir despachos privados o estaciones que promuevan la concentración. A medida que las herramientas y los controles ambientales se van volviendo inteligentes, se puede controlar todo, desde la iluminación hasta los niveles de ruido y la temperatura.