Cómo lograr ser un buen conversador

Te brindamos cinco consejos para que puedas hablar cara a cara con cualquier persona en todo tipo de situaciones

Cómo lograr ser un buen conversador
lunes 11 de marzo de 2019

Desarrollar buenas interacciones cara a cara y conocer el arte de la conversación es fundamental para construir relaciones sólidas, tanto a nivel personal como empresarial. Ser un buen conversador puede ayudarte a crear una impresión de vos mismo en el resto que dure en el tiempo, ya sea que estés participando en una pequeña charla, o en una negociación intensa.

Desde acá, te ofrecemos cinco consejos para mejorar tu manera de conversar y establecer vínculos más resistentes.

1) Cambiá tu mentalidad al entrar: acceder a la sala donde se va a dar una charla puede ser muy estresante. Según la especialista en gestión de conflictos, cofundadora de Marigold Meditation, Mara Goldberg, plantearse intenciones antes de un encuentro es vital para convertirse en un mejor conversador. “Entrá con una mentalidad de ‘Tengo curiosidad y quiero aprender más sobre las otras personas’, en vez de hacerlo pensando ‘¡Qué mal! Voy a tener que hablar mucho de mí’”, aconseja.

2) Escuchá intencionalmente: los mejores conversadores no son aquellos que siempre tienen algo ingenioso para decir, sino quienes son buenos oyentes. El especialista en comunicaciones Sasha Quintana, cofundador de Chatter Republic, asegura que los buenos oyentes escuchan a través de todo el cuerpo, apoyándose en la conversación, estableciendo contacto visual y brindando toda su atención a la persona con quien se está hablando.

Ser un buen oyente no solo significa escuchar, sino no estar elaborando alguna otra respuesta mientras el interlocutor está hablando. “Muy a menudo nos encontramos pensando en lo que queremos decir a continuación y no en la charla en sí. Permanecé en el momento, dirigí la atención al otro y asegúrate de tener una conversación más significativa”, recomienda Quintana.

3) Realizá preguntas abiertas: según Quintana, los grandes conversadores saben que la comunicación es un baile. Buscá  puntos en común entre vos y la persona con la que estés hablando y realizá preguntas abiertas que requieran más que un sí o un no como respuesta. Hacer interrogantes como: “¿De dónde sos?”; “¿Hace cuánto te dedicás a esto?” o “¿Qué te pareció aquello?” es un buen punto de partida.

De todas formas, no exageres la cantidad de preguntas, ya que no vas a querer que el otro sienta que lo estás interrogando.

4) No compartas demasiado tu historia: si bien es importante transmitir algo de vos mismo mientras estás hablando, hablar menos al respecto y escuchar lo que te dice el resto te permite aprender más y tener una conversación más comprometida.

Mantené tus anécdotas personales cortas, centrándote más en las historias del otro que en las tuyas. Si querés saber si estás hablando demasiado, omití detalles y fíjate si tu interlocutor quiere seguir escuchándote. Si no responde, cambiá el enfoque de la conversación a algo que lo atrape más.

5) Hablá con vos mismo: encontrá tu propio espacio introvertido-extrovertido y hablate a vos mismo con regularidad. Goldberg dice que mientras que los introvertidos suelen ser grandes oyentes y luchan para compartir información personal, los extrovertidos se pueden sobrepasar y dejar de escuchar. Saber cuál es tu tendencia te va a ayudar a manejar la conversación. Si sos extrovertido, preguntate si tu charla es desequilibrada y -si estás hablando de más-, tratá de cambiar el enfoque haciendo más preguntas. Si por el contrario, sos introvertido, analizá si estás hablando lo suficiente y dale al otro información de vos mismo para que se sienta conectado.

Una buena conversación debería ser un intercambio de información que perdure por un buen tiempo.

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