Miércoles 30 de Septiembre de 2020

Los hoteles de lujo, otro sector fuertemente afectado por el coronavirus

Los empresarios afirman que habrá un cambio de paradigmas en la industria, que hoy trabaja con un mínimo de personal. Algunos estiman que el tiempo para recuperarse es de dos años o más

Los hoteles de lujo, otro sector fuertemente afectado por el coronavirus
miércoles 06 de mayo de 2020
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adie imaginó una situación como la actual, donde, a causa del coronavirus, la gran mayoría de las empresas y comercios tuvieron que cerrar sus puertas temporalmente, y los hoteles no escaparon de esta realidad.

“Va a llevar al menos un par de años salir de esta crisis. Este año está perdido y el próximo puede ser de rehabilitación muy paulatina”, lamenta Paula González, presidenta del Grupo Madero Este, propietaria del hotel Hilton en Buenos Aires.

Con ella coincide Francisco Scalesciani, presidente de Dysyn Group, dueño del Palacio Duhau Park Hyatt, quien asegura: “Nos tomará dos años para estar a los niveles previos al COVID-19. El panorama es muy incierto porque al no haber tratamientos probados, el distanciamiento social limita mucho cualquier tipo de recuperación para nuestra industria”.

Ambos participaron de una reunión online organizada por Arturo García Rosa, presidente y fundador de SAHIC –una plataforma de promoción de inversiones especializada en el desarrollo de proyectos hoteleros y turísticos en Latinoamérica–, para explicar cómo están atravesando la crisis y conversar sobre los nuevos paradigmas de la hotelería. Sin duda, es uno de los sectores más castigados con la clausura de las conexiones aéreas, el cierre de los aeropuertos y la desaparición del turismo interno, producto de la cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno que paralizó la actividad comercial y obligó a muchos hoteles a apagar sus luces hasta nuevo aviso.

Sin embargo, en el caso del Hilton en Puerto Madero, la decisión fue mantenerlo abierto con un staff de 12 personas que trabajan en forma rotativa y que duermen en el hotel. La ocupación se limita al 3%, con algunos pasajeros que quedaron varados por la cuarentena y no pudieron volver a sus casas. De los 9 pisos de huéspedes, tienen habilitado solo el primero

“Implementamos al máximo todos los cuidados de higiene y sanidad. No hay nadie en la recepción, hay una persona en el bar y las luces están apagadas desde el segundo piso hacia arriba”, comenta González. El hotel cuenta con 380 empleados fijos que recibieron una propuesta para tomarse las vacaciones pendientes y una reducción salarial a partir del mes de abril.

A nivel país, hay 200 instalaciones cerradas con ingresos nulos según datos de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT), entidad que nuclea a establecimientos de 4 y 5 estrellas. El Palacio Duhau Park Hyatt es otro de ellos. De sus 300 empleados fijos, en la actualidad solo hay un equipo mínimo de seguridad y mantenimiento.

Frente a este escenario de tanta incertidumbre y desolación, la industria hotelera reclama la ayuda del Gobierno para salir adelante. Se trata de una industria con una alta demanda laboral y de la cual viven muchas familias. La AHT revela que actualmente toda la cadena productiva de turismo del país ocupa 1.100.000 personas, y los hoteles de cuatro y cinco estrellas emplean a unos 15.000 empleados directos. “Es imprescindible diferir los impuestos y que el Gobierno genere algún tipo de crédito que nos ayude a mantener los puestos de trabajo”, afirma González.

 

Tras el paso de la pandemia

La pregunta que nos hacemos todos es “¿qué pasará el día después?” En el mercado ya se habla de un cambio de paradigmas post coronavirus. Los empresarios aseguran que es importante estar atentos al futuro para ver cómo se reorganizan. Habrá que adaptarse, ser creativos e innovar para satisfacer las nuevas necesidades de sus clientes.

“Nuestros huéspedes no quieren hacer cola para el check in, quieren llegar e ir directo a su habitación y en la Argentina no estamos preparados para esto porque tenemos la obligación de pedir los pasaportes. Hay que repensar y reformular absolutamente todo”, dice la propietaria del Hilton. “La implementación de la tecnología es clave. Basta de llenar papelitos con birome en recepción. Tenemos que brindarle una experiencia mejor a nuestro cliente”, agrega. Además, la distancia entre las mesas en sus restaurantes y bares ya no será la misma y el ingenio será clave en el rediseño de las nuevas propuestas.

Si bien González recalca que es un momento difícil, asegura que también es un momento de oportunidades. “No puedo contestar cómo nos vamos a reorganizar pero, a pesar de todas mis preocupaciones, tengo mucho entusiasmo por el día después, cuando se levante la cuarentena. Tengo varias ideas: quiero seguir creciendo en este negocio y tengo fe de que vamos a poder hacerlo. Va a ser distinto, tanto las reuniones de convenciones como las sociales, pero sí creo que surgirán oportunidades”, señala.

Con la mirada puesta en el futuro, Scalesciani sostiene: “Si logramos sobrevivir, confío en que vamos a salir. Habrá contracción de la demanda, con recesión mundial en el corto plazo, pero en el mediano y largo no van a disminuir los viajes”.