Domingo 23 de Febrero de 2020

Millennials: la nueva generación que está cambiando las formas de trabajar

Con el apoyo de la tecnología, los jóvenes CEOs vienen desarrollando modelos de gerenciamiento y planes laborales que están revolucionando las empresas

Millennials: la nueva generación que está cambiando las formas de trabajar
miércoles 27 de marzo de 2019

No importa desde dónde se lo mire, todos saben que se está produciendo un cambio notorio en la forma en la que las empresas son gestionadas, debido a los avances que hubo en relación a las nuevas tecnologías. Los días en los que los encargados del Departamento de Recursos Humanos administraban la fuerza laboral a través de una hoja de cálculo de Excel finalizaron, dándole lugar a planes mucho más elaborados. Como una gran parte de los empleados –los más jóvenes– se “criaron” empresarialmente en este entorno, especialistas aseguran que a medida que vayan ascendiendo en sus compañías reformarán definitivamente el futuro del trabajo.

Según un informe sobre la fuerza de trabajo futura, más de la mitad de los gerentes pertenecientes a la generación “Millennial” (nacidos entre 1981 y 1996) consideran que la planificación de la fuerza laboral futura es una de las mayores prioridades en sus empresas. El estudio también arrojó que para ellos es fundamental invertir en tecnologías que respalden acuerdos de empleo más flexibles, como el trabajo remoto o freelance.

Mientras las generaciones anteriores son reconocidas por mantener a sus empleados cerca, los millennials se caracterizan por generar entornos de trabajo más fluidos. Por lo tanto, tiene sentido que a medida que vayan asumiendo roles más importantes, modifiquen la forma de trabajar en torno a sus preferencias.

Los CEOs jóvenes también son los que más tienden a aceptar que trabajar de manera remota es un derecho. Como han crecido en una era digital, no entienden por qué alguien debería estar atado en un escritorio ocho horas al día, si gracias a la tecnología se puede trabajar en cualquier momento, en cualquier lugar y desde el celular. De hecho, muchos creen que son más productivos trabajando de forma remota que en una oficina llena de distracciones.

Asimismo, los gerentes modernos reconocen que la programación flexible y el trabajo remoto juegan un rol fundamental si un empleado está evaluando abandonar la empresa, de modo que muchos millennials toman de forma natural que alguien trabaje en un entorno no tradicional y se consideran “nativos de trabajo flexibles”.

Más allá de los escenarios de trabajo remoto, los planes de la fuerza laboral también deben considerar la necesidad de atraer y retener talentos que puedan manejar las habilidades que requiere la era digital que está en constante evolución.

Las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y el brainstorming, ya están cambiando la manera de trabajar en muchísimas empresas. De acuerdo a un informe elaborado por el Foco Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), como las tecnologías automatizan trabajos que anteriormente eran ocupados por seres humanos, casi 1,4 millones de personas podrían ser desplazadas en los próximos años. Además, el estudio informó que capacitarlas para otros empleos costaría alrededor de 24.800 dólares por cabeza. Esta información sugiere que es más barato capacitar a trabajadores ya presentes que dejarlos ir y reclutar a sus reemplazantes.

A su vez, la capacitación en habilidades a través de la reevaluación suele ser más valiosa para los empleadores que un título universitario, de modo que se deberían establecer programas invirtiendo tiempo, dinero y compromiso. Como desafortunadamente no todas las empresas tienen los medios para responder a la interrupción digital y abordar el problema a largo plazo, se requiere colaboración por parte de los gobiernos.

Según el presidente y director ejecutivo de la Society for Human Resource Management (SHRM), Johnny C. Taylor, está claro que para poder desarrollar un pensamiento innovador es necesario que la política pública cambie. En una encuesta realizada recientemente, la mitad de los profesionales de recursos humanos cree que la brecha de habilidades ha empeorado en los últimos dos años. De igual modo, los gerentes millennials afirman que uno de sus mayores desafíos a la hora de contratar empleados es superar la escasez de talento.

Por el momento, los mandatarios de los principales países del mundo no parecen preocupados en cambiar. Sin embargo, en algunos lugares como Dinamarca se están desarrollando programas patrocinados por el gobierno como “Flexiseguridad”, que ofrecen capacitación y asistencia en la búsqueda de empleo para cualquiera que se quede sin trabajo. En Francia, el gobierno anunció en 2018 que los trabajadores recibirán hasta 800 euros al año para realizar cursos profesionales de capacitación a elección.

Una forma con la que las empresas podrían garantizar el acceso a habilidades es mirando hacia afuera y aprovechando el talento de profesionales independientes. En los últimos cinco años, la fuerza laboral independiente creció tres veces más que la no independiente a partir de los freelancers.

Ellos tienen casi el doble de probabilidades que otros de haber recibido entrenamiento de habilidades por su cuenta, lo que da como resultado que conozcan destrezas que no son tan fáciles de conseguir. De acuerdo con el Future Workforce Report, este puede ser uno de los motivos por los que los gerentes millennials tienen un 30% más de posibilidades de contratar freelancers que aquellos de generaciones anteriores.

Para ser ágiles, las organizaciones necesitan moverse rápidamente y encontrar soluciones que existan o no en los modelos tradicionales de la fuerza laboral. Al utilizar freelancers, se está innovando en la forma de pensar y utilizando una gama más amplia de talentos internos y externos.

No existe un enfoque único para la planificación de la fuerza laboral que garantice el éxito ante los cambios tecnológicos. Sin embargo, está claro que las generaciones más jóvenes están modificando las formas de trabajar, transformando su lugar de trabajo a su imagen, y allanando el camino para poder emplear modelos más flexibles. A la larga, esto terminará beneficiando a las empresas, ya que garantizará un acceso mayor y diverso a una amplia gama de habilidades.