Domingo 23 de Febrero de 2020

Cómo seguir una agenda puede mejorar los niveles de creatividad

Escribiendo mil palabras por día, el autor y presentador Srinivas Rao logró editar cuatro libros y establecerse como bloguero

Cómo seguir una agenda puede mejorar los niveles de creatividad
miércoles 03 de abril de 2019

Srinivas Rao es un autor y presentador radicado en Estados Unidos que hace algunos años fundó el reconocido podcast Unmistakable Creative, desde donde entrevistó a más de 700 personalidades entre criminales y multimillonarios. Según sus palabras, la creatividad no surge de la nada y es necesario trabajar de manera dura y consistente para conseguir idear algo innovador.

“En mi experiencia en Unmistakable Creative, descubrí un patrón claro entre todas las personas que desarrollan trabajos creativos: desde emprendedores y artistas de graffitti, hasta psicólogos de alto rendimiento, todos tienen un horario”, contó.

En 2013, Rao entrevistó a la autora y bloguera Julien Smith, quien le comentó acerca de su hábito de escribir alrededor de más de mil palabras por día. Como Smith tenía uno de los blogs más populares de Internet y había lanzado un libro comercialmente exitoso, Rao decidió aplicar sus prácticas, consiguiendo excelentes resultados.

“Durante los siguientes meses, escribí un artículo por semana para el diario Search Engine, otra pieza semanal para una startup que estaba asesorando, numerosas publicaciones para mi blog personal y boletines. Este hábito me llevó a publicar un libro que fue un éxito y me permitió firmar un acuerdo con una editorial”, reveló.

Para que cualquiera pueda seguir su ejemplo, el autor de “Audiencia de uno: reclamando la creatividad por tu propio bien”, detalló cuatro lecciones que aprendió cuando comenzó a escribir en un horario específico:

1- Confiar en tu esfuerzo, pero no en tu inspiración: los profesionales suelen establecer un horario porque entienden el poder de la consistencia y saben que su producción acumulada es más importante que el trabajo individual.

Como el científico norteamericano Art Markman escribió alguna vez, cuanto uno más practique su oficio, más experiencia desarrollará y más fácil será ser creativo.

“Me encantaría despertarme todos los días y poder inspirarme para escribir algo brillante. En los últimos siete años, estuve escribiendo todos los días cuando me desvelaba y puedo afirmar que las mañanas de destello de visión deslumbrantes son pocas y distantes”, advirtió Rao.

De esta manera, determinó que lo que él suele hacer es empezar a escribir y dejar que cerca de la mitad de la sesión de escritura surja alguna una idea.

2- Quitarte presión: escribir en un horario determinado liberaba a Rao por una razón fundamental: si lo que producía no le gustaba, no le importaba porque sabía que podía replanteárselo en otro momento.

“Si el ensayo que publiqué en mi blog no le llegó a los lectores, no me estreso porque sé que siempre existe un nuevo día. Puede sonar contraintuitivo, pero de esta manera eliminé todas las presiones. Así, puedo practicar y experimentar sin preocuparme de ser juzgado”, resaltó, haciendo hincapié en la importancia de esa libertad para producir más artículos y de mejor calidad.

3- Encontrar motivaciones: al escribir todos los días, Rao vio un progreso significativo que lo motivó a seguir adelante. “Podía empezar con una página en blanco, pero día a día terminaría escribiendo un párrafo, un pasaje o una página, que al final de la semana sería parte de una publicación, un ensayo o un capítulo”, confió.

No se debe medir el progreso siempre de la misma forma, ya que puede que en una serie de días surja más motivación que en otros. La clave es encontrar una manera de cuantificar el progreso, que verifique que cuanto uno más practica su oficio, más mejorará.

4- Pensar en pequeñas partes: previo a su cambio de hábitos, Rao no se decidía a escribir un libro porque tenía restricciones internas que lo hacían verlo como algo abrumador.

“Cuando dejé de pensar en escribir un libro en su totalidad y me concentré en solo mil palabras por día, la meta no me pareció tan desalentadora. Tanto es así que terminé un manuscrito de 45 mil palabras en seis meses”, confesó.

Una vez que uno comprende los beneficios de practicar el oficio diariamente, hacerlo de manera productiva y sostenible en el tiempo requiere tres factores:

5- Seguir un tiempo específico: cuando se coloca algo en un calendario, pasa de ser un elemento en una lista de pendientes, a convertirse en un compromiso con límite de tiempo. Buscá espacios en blanco en tu agenda o reservá algunos minutos del día para realizar esa tarea.

6- Establecer la rutina en un lugar particular: cuando uno se presenta diariamente en el mismo lugar para desarrollar su trabajo creativo, es probable que la mente vincule entornos y comportamientos. Ir a algún lugar inspirador o aprovechar los momentos en los que se está en soledad puede aumentar la creatividad.

7- Tener el resultado claro en la mente: la falta de claridad es el mayor inhibidor del proceso creativo. Cuando uno tiene un objetivo concreto, se empleará mucho mejor el tiempo y la atención.

“La creación en un horario me ha permitido grabar dos nuevos episodios del podcast por semana durante diez años, escribir cuatro libros y construir un cuerpo de trabajo sustancial. Cuando hacés cosas pequeñas constantemente, todo comienza a acumularse. Intentá programar una hora del día para realizar un trabajo ininterrumpido, enfocado y profundo. Te va a sorprender el impulso que lograrás y todo lo que podrás obtener en el futuro”, concluyó Rao.