Miércoles 05 de Agosto de 2020

Inteligencia Artificial: un negocio que se mueve más allá de la industria tecnológica

Mediante el uso de la IA, gerentes de algunas compañías evalúan el rendimiento de sus empleados, estableciendo nuevas maneras de interacción en la oficina

Inteligencia Artificial: un negocio que se mueve más allá de la industria tecnológica
viernes 10 de mayo de 2019

Según un estudio realizado recientemente, cada vez son más las empresas alrededor del mundo que vienen aprovechando los avances tecnológicos que se efectuaron en el mundo de la Inteligencia Artificial (IA) para mejorar sus rendimientos. En datos oficiales, en 2017 se gastaron cerca de 22 mil millones de dólares en fusiones y adquisiciones relacionadas con la IA, multiplicando por 25 los números que se dieron en 2015.

Para los integrantes de la consultora McKinsey Global Institute, aplicar IA en las cadenas de comercialización, ventas y suministro de productos podría generar un valor económico que incluye ganancias y eficiencias de más de 2.700 millones de dólares en las próximas dos décadas.  Siguiendo esta misma línea, ejecutivos de Google llegaron a declarar que, en el futuro, la IA será tan importante para los seres humanos como el fuego o la electricidad. ¿Para tanto?

Si bien estos pronósticos son esperanzadores, muchos piensan que la IA destruye más trabajos que los que crea, ya que se supone que emplear máquinas es mucho más barato que personas. Asimismo, no todos cuentan con el capital necesario para invertir en este tipo de tecnología, de modo que se crearía una competencia poco sana entre los quienes la aplican y quienes no.

De todas formas, nadie puede negar que tras implementarla, la idea de trabajo se modifica definitivamente, debido a que los gerentes adquieren un control extraordinario sobre sus empleados. Por ejemplo, Amazon patentó una pulsera que rastrea los movimientos de las manos de los trabajadores del almacén y de vez en cuando vibra para que sean más eficientes; en tanto que Humanyze vende distintivos de identificación que rastrean a los trabajadores en su oficina y revelan la manera de interactuar con el resto de sus colegas.

Mediante el uso de la IA, se estima que la productividad debería mejorar notablemente. Para esto, Humanyze combina los datos de las credenciales con los calendarios y e-mails de sus empleados para que trabajen en equipo, mientras que Slack, una aplicación de mensajería que se utiliza en ciertas oficinas, ayuda a que los gerentes evalúen la rapidez con la que los trabajadores realizan sus tareas. Así, las empresas pueden observar cuando los trabajadores están inactivos o se comportan de manera inapropiada.

Además, también se produciría una ganancia en los trabajadores, gracias a que los avances en la visión por computadora pueden verificar que los equipos de seguridad funcionen correctamente y no haya daños edilicios en el establecimiento. Por su parte, al ser vigilados, muchos se verán estimulados al recibir información sobre como desempeñarse mejor.

Entre otras ventajas, las máquinas ayudan a garantizar que los aumentos salariales y promociones laborales se destinen a quien más las merece. Para esto, Cogito diseñó un software que escucha llamadas de servicios de atención al cliente y asigna puntajes de empatía, basados en cómo se desenvuelve cada empleado. De todas formas, siempre hay que tener en cuenta que puede haber márgenes de error y que los algoritmos pueden estar enfocados en la visión de sus programadores.

Como a través de la IA los jefes pueden monitorear hasta la manera de desenvolverse de sus empleados en las redes sociales, es consecuente que haya personas que estén mejor situadas que otras para evitar que se vea afectada su intimidad. Es probable que algunos opten por resistirse a ser tan observados o reemplazados por una máquina, y surjan sindicatos que velen por sus intereses y establezcan normas.

Para aplicar la IA artificial sin generar prejuicios, es necesario implementar tres principios:

1) Los datos deben ser anónimos.

2) El uso de la IA debe ser transparente: se debe informar a los empleados qué tipo de tecnologías se están utilizando para evaluarlos y qué clase de datos se están recopilando.

3) Se debe permitir que las personas puedan solicitar sus propios datos para evaluar su desempeño.

Poner en marcha un plan que utilice la IA en los lugares de trabajo exige un intercambio constante entre privacidad y rendimiento, que puede deshumanizar a los empleados. Lograr un equilibrio justo requiere la buena predisposición de todos los involucrados.