Jueves 26 de Noviembre de 2020

Esquema circular: el nuevo método de liderazgo que genera mayor productividad

El liderazgo circular implica apartarse de los organigramas piramidales tradicionales en los que todo pasa por un líder, para poner en el centro al proyecto en sí mismo

Esquema circular: el nuevo método de liderazgo que genera mayor productividad
miércoles 17 de junio de 2020
E

l liderazgo circular es la nueva técnica de abordaje que están aplicando las grandes compañías frente a los proyectos. Implica salirse de los organigramas piramidales tradicionales en los que todo pasa por un líder, para poner en el centro al proyecto en sí mismo y que todos los agentes participantes giren en torno a él. Los especialistas coinciden en que este esquema circular impacta positivamente en la productividad de las empresas.

La fundadora y directora general creativa de BRA Agency, Paula Mandraccio, se especializa en organizar el trabajo de servicios creativos de manera diferente, empoderando a las mujeres y a las marcas femeninas. “Emprender un proyecto de negocios siempre tiene que incluir a los otros en tu business plan. Apunta a emprender con un propósito, poner al proyecto por encima de cualquier visión personal y ser súper responsable con los objetivos que se definen. Ese proyecto que va al medio tiene que resonar en todos. No se pierden los bordes de la individualidad, pero toman otra dimensión: se integran en pos de algo más grande”, explica.

Esta forma de liderazgo se puede implementar en el día a día poniendo metas mayores que “ganar dinero”. Es importante que, por más sencillo que sea, el producto transforme la realidad de alguien, aunque sea por un ratito. Fijar metas grandes, de esas que impactan más allá del negocio, va a dar la puerta necesaria para seguir en los momentos en que uno esté cansado.

Sobre el mismo punto, Mercedes Korin, asesora en desarrollo profesional, asegura que menos es más. “Muchas veces pensamos que somos más profesionales cuantas más tareas podemos tomar, pero esto nos lleva a ser más ineficaces: hay un mayor profesionalismo en detectar a tiempo cuáles tareas no vamos a poder tomar (porque hay otras prioritarias, porque no contamos con tiempo suficiente, o porque sabemos que quien tiene que entregarnos un insumo no lo hará en tiempo y forma). Advertir previamente a un jefe, a un cliente o a un socio, probablemente sea mejor que tener que dar explicaciones después”, indica.

En cuanto al liderazgo circular, para que tenga lugar y su efecto sea positivo hay que poder contagiar al equipo. Las ganas y la mística son contagiosas y parten del deseo de querer mucho algo. Escucharse es clave. “¿Qué le pasa en el cuerpo cuando se lo cuenta a alguien? La sinergia es clave. El team building: nadie hace nada solo. Es clave preguntarse qué tan disponible estoy para escuchar a otros y si piensan diferente a mí. Si puede sortear esas inseguridades, va a ver que lo que se armará será más grande y sólido”, destaca Mandraccio.

La planificación tiene que ser una hoja de ruta que nos organice en función de un objetivo, pero no debe ser tan estricta como para que termine asfixiándonos: tenemos que tener cierto margen para accionar frente a imponderables. “Una muestra que no sale como esperábamos, un proveedor que se atrasa, la inspiración que no llega... Los imponderables suelen implicar tiempo o dinero extra. No sabemos cuáles serán esos imponderables pero sí que habrá, así que mejor dejar un margen para absorberlos”, advierte Korin.

Vale destacar que encontrarle sentido a lo que hacemos puede volvernos más productivos. ¿Para qué hago lo que hago? Esa respuesta puede variar en cada persona; incluso, puede haber distintas respuestas en distintos momentos de la vida.