Miércoles 23 de Septiembre de 2020

Siete herramientas para evitar distracciones en el trabajo

Trabajar en un entorno de calma y tener la oficina perfectamente ordenada puede contribuir a que se reduzca el nivel de distracción laboral

Siete herramientas para evitar distracciones en el trabajo
jueves 16 de enero de 2020

Enfocarse en la realización o finalización de ciertas tareas es uno de los mayores desafíos que se presentan en el mundo actual. Es que debido a la sobreabundancia de estímulos externos, constantemente podemos distraernos y perder el foco en lo que estábamos haciendo, dejando que la mente se ocupe de temas de menor relevancia, que conducen a la ineficiencia. Al momento de ejecutar una labor, una persona puede verse invadida por todo tipo de distracciones, que van desde la contaminación visual y auditiva, hasta la sensación de que todo transcurre muy rápidamente, quedándose sin tiempo.

Esta vertiginosidad causa un nivel de ansiedad, que puede traducirse en una baja del rendimiento o una inhabilidad para cuidar los detalles. Es importante destacar que cualquier distracción irrumpe por un desvío de la atención cuando se cruza un pensamiento, hecho, situación o interferencia del entorno, que imposibilita mantener el enfoque en lo que se estaba haciendo. Asimismo, cuantos más estímulos recibamos del exterior más difícil será alcanzar la concentración, ya que se requiere un esfuerzo cognitivo extra para conseguirla.

Para hacerle frente a esta problemática, el coach de líderes, alta gerencia y profesionales, Daniel Colombo, quien también trabaja como motivador y entrenador de equipos de alto desempeño, delimitó una lista de siete estrategias para gestionar las distracciones en el trabajo y poder cumplir objetivos.

1- Ir hacia adelante: es importante mantener los pensamientos de manera firme en relación a las metas a lograr. La energía sigue al pensamiento, que es el que produce el resultado. Al conducir la energía hacia adelante, se invita al cerebro a separar lo importante de lo que no lo es. Hay que tener en cuenta que lo único que existe en este momento es el presente, de modo que si se dirige la atención hacia el aquí y ahora, uno será más consciente y dedicará sus esfuerzos a aquello que está sucediendo.

2- Hacer listas dinámicas: siempre y cuando no desarrolles una serie de listas para todos los aspectos de tu vida, lo que te provocará una mayor ansiedad e insatisfacción al no poder completarlas, tratá de empezar algo, continuarlo y completarlo. Si no se da este último espacio, quedan huecos de energía abiertos donde se pueden filtrar las distracciones. Colombo explica que se deben efectuar “listas dinámicas”, lo que se refiere a que se dividan tareas por tipo, donde de a poco se vayan abriendo subtemas. Una vez que se vayan efectuando cada una, ir tachando las que ya están listas, lo que producirá una satisfacción instantánea al saber que ha sido posible y generará agradecimiento en el cerebro.

3- Generar un entorno de calma: es más fácil enfocar la atención en un entorno calmo que en un lugar donde reina el caos. Escuchar música tranquila, crear un espacio optimista y de bienestar, estimulado con aromas, colores y luz natural, es sustancial para poder trabajar. De todas formas, hay quienes en medio de una complejidad suelen despertar el cerebro con mayor facilidad.

4- Ordenar el lugar de trabajo: si hay demasiado desorden en la oficina es difícil mantenerse enfocado. El orden debe estar siempre presente, desde la posición de los cajones, carpetas o archivos, hasta la distribución del escritorio de la computadora, todo debe estar en su lugar. Para crear un ambiente más acogedor, colocá imágenes que te generen emociones positivas durante la jornada, o agregá algún elemento natural como una planta o flores. Además, tené siempre disponible un vaso de agua para estar hidratado, reducí el consumo de café, y establecé pausas para descansar y desconectarte, de modo tal de poder retomar las tareas con más energía.

5- Dibujar garabatos: si bien esta actividad puede estar asociada a distracciones, se pueden aprovechar las pausas laborales para ejercitar esta herramienta. Si buscás dirigir la atención, podés sacarla de lo que te distrae y volcarla hacía un elemento “puente” que ayude a concentrarte. Es el caso de quienes dibujan mientras hablan por teléfono, o quienes –para fijar conceptos–, escuchan y a la vez escriben. Podés focalizar en dibujar garabatos relacionados con el tema que te ocupa, ya que mientras la mente divaga, se producirá un efecto de expansión creativa, que más adelante se podrá volcar hacia la tarea.

6- Silenciar distractores: vivir desconectado al teléfono móvil es otro de los desafíos que presenta el mundo actual, aunque es completamente necesario en caso de que queramos enfocar nuestra atención en un objetivo. Si el celular está sonando, vibrando o encendiendo luces constantemente, es obvio que nos vamos a distraer. Probá con comenzar el día con 15 minutos sin el móvil a la vista y eliminá las ventanas emergentes de la computadora. Vas a ver que tu rendimiento va a mejorar. Si estás rodeado por compañeros ruidosos, tratá de moverte a un lugar más silencioso, o ponete auriculares con música suave.

7- Controlar pensamientos: implementar distintas prácticas de meditación, mindfulness y enfoque consciente pueden ser vitales para ayudarte a conseguir la calma que contrarreste el torbellino mental. Esto te permitirá tener mayor espacio para el foco principal. Si lo que aparece es importante, ponelo en la lista que corresponda y dejalo pasar. Si podés negociar una interrupción ocasional, realizalo en el momento. Evitá superponer tareas cuando necesitás hacer foco, porque que solo van a hacer que te distraigas.

Por medio de estos recursos será mucho más sencillo observar en el tiempo como aumenta tu nivel de calidad, profundidad y excelencia al gestionar distracciones.