El día que los cafés vuelen

IBM desarrolló un concepto de dron que los traslada en interiores; anteriormente, unos holandeses habían creado un prototipo denominado Coffee Copter para enviarlos desde la cafetería a las oficinas

El día que los cafés vuelen
viernes 05 de octubre de 2018

Muchas veces, en las oficinas, se necesitan varias tazas de café para llegar al final del día; pero, cuando uno está con mucho trabajo, es difícil levantarse a buscarlo. Por eso, IBM desarrolló un dron capaz de detectar cuándo la persona está necesitando un café y se lo alcanza.

El invento aún está en desarrollo, es todavía un concepto de dron que alcanza el café a las personas que, con el uso de datos biométricos y el monitoreo de movimientos faciales o corporales, puede reconocer que necesita cafeína. Está pensado para circular puertas adentro, tanto en oficinas como en tiendas de café o eventos; incluso puede moverse asemejándose a un mesero.

Para reconocerlo, puede conectarse con el FitBit de cada uno (pulseras personales que registrar la actividad y datos concernientes al ejercicio y la salud) o, con una cámara, monitorear el lenguaje corporal. Luego, mediante Bluetooth o el GPS del celular, el dron puede asegurarse que está entregando el café a la persona correcta.  

Según la vocera de IBM, Amanda Carl, la idea de patentar este invento está más relacionada al reconocimiento de los ingenieros de la compañía que al lanzamiento de una flota de drones que funcionen en Starbucks (por ejemplo). “IBM incentiva a nuestros investigadores para seguir sus intereses, aun cuando los inventos no terminen en productos comerciales”, aseguró Carl. Por eso, “publicando nuestros inventos como patentes, le damos el reconocimiento que se merecen y además, hacemos nuestro trabajo público para que pueda inspirar otras innovaciones”, expresó.

 

Antecedentes

En 2014, unos innovadores holandeses desarrollaron un prototipo de dron que traslada el café; se llama el Coffee Copter, haciendo alusión a un helicóptero. El café elaborado en The Coffee Virus, una tienda ubicada en la planta baja de un edificio de oficinas, se puede comprar a través de una aplicación y el pedido se transmite de forma inmediata al barista. Como el dron se traslada internamente, solo reciben pedidos desde las oficinas del edificio. Una vez que el pedido está terminado, se ubica en la bandeja del dron y éste comienza a circular hasta llegar al “helipuerto”, un sector plano con la letra H marcada, donde el dron desciende y deja el café.

Los creadores del Coffee Cropter fueron Floris van Luttervelt, cofundador y jefe de baristas en Coffee Virus;  Ermin de Koning, diseñador industrial y fundador de Skeyework, compañía especializada en captura de imágenes para drones; y Floris de Langen, cofundador de Unc Inc, compañía tecnológica que desarrolló la aplicación.

Dentro de los desafíos, de Koning resaltó que deben prestar mucha atención en la prevención de accidentes y la circulación interna. Asimismo, la capacidad de peso y la velocidad son los factores que determinarán qué bebidas se pueden trasladar y cuáles no. El diseñador industrial remarcó que cada café tiene diferente peso y tamaño, por lo cual es un desafío balancear todas las distintas combinaciones.

Van Luttervelt sostuvo que las bebidas a base de leche y los cafés de filtro son los más adecuados para el envío por dron porque tienen un mejor gusto cuando empiezan a enfriarse; por eso, después del tiempo de traslado, se puede tomar directamente sin perder el sabor.

Con la aplicación, bajo la cual se puede reconocer a la persona y su historial de pedidos, el barista puede hacer el café según los gustos personales y así mantener la pasión de hacer café.