Cómo reducir las pérdidas tras las inundaciones

Técnicos del INTA brindan una serie de recomendaciones para el manejo de ganado en anegamientos

Cómo reducir las pérdidas tras las inundaciones
viernes 03 de mayo de 2019

Según un informe de la Estación Agrometeorológica del INTA Las Breñas, las lluvias en Chaco, registradas hasta el momento, representan el triple del promedio anual. Por lo tanto, las principales actividades de la zona se vieron afectadas, principalmente el manejo de ganado.

Especialistas de la entidad brindaron las siguientes recomendaciones para mermar el impacto de los anegamientos que, a corto plazo, impactan de forma directa en la hacienda y, a largo plazo, afectan la productividad de los pastizales, cultivos y pasturas.

  • ü Realizar un manejo planificado para una rápida y efectiva recuperación del estado corporal. Tener en cuenta que el daño puede variar según la duración de las inundaciones, el suelo afectado, las sales, la velocidad del flujo de agua y su temperatura.
  • ü Agregar algún concentrado proteico a la alimentación animal si las áreas de pastoreo y de forrajes tienen una calidad inferior a la recomendada. El ganado consume entre el 2,5 y el 3% de su peso vivo; el alimento debería contener más del 8% de proteína y un 50% mínimo del Total de Nutrientes Digestibles. No suministrar concentrados energéticos de baja fibra como única fuente de alimento; esto puede ocasionar trastornos digestivos.
  • ü Eludir cambios abruptos en la dieta.
  • ü Evitar agrupar a los animales en áreas con alta presencia de malezas tóxicas.
  • ü No alimentar con granos y henos contaminados con químicos.
  • ü Implementar un sistema de pastoreo para regular la frecuencia e intensidad de utilización de pasto.
  • ü Evaluar adecuadamente la superficie afectada y el estado de cobertura de las plantas que sobrevivieron a la inundación. Tener en cuenta que la producción de pastizales y pasturas tras un anegamiento se reduce entre un 25 y un 30%.
  • ü Determinar la condición de las plantas afectadas y analizar los riesgos de degradación.
  • ü Fertilizar para reincorporar nutrientes fácilmente lavados con el agua (ejemplo, nitrógeno y azufre).
  • ü Realizar un sistema de pastoreo en los potreros aptos para utilización inmediata.
  • ü Planificar la resiembra de los potreros más afectados. La cobertura no debería ser inferior al 60%.
  • ü Controlar muy bien cualquier brote de enfermedades infecciosas.