El whisky se vuelve cada vez más popular

Ya no es extraño ver a personas cenando o hasta merendando con un vaso de whisky en la mesa

El whisky se vuelve cada vez más popular
miércoles 05 de diciembre de 2018

Hubo un cambio de paradigma importante en lo que al consumo de whisky respecta. Si bien al hablar de esta bebida típica entre los highlanders escoceses se nos vienen a la mente personas adineradas, en su mayoría hombres de más de 40 años, bebiéndolo en una reunión o tras una cena, la realidad es que en la actualidad el whisky se volvió cada vez más popular entre los jóvenes. Gracias a la variedad de nuevos estilos y sabores innovadores, ya son muchos quienes lo eligen para acompañar un aperitivo, un buen asado, o por qué no, una merienda.

“La evolución del consumo es la consecuencia de la evolución de los hábitos sociales. Se generan constantemente cambios alrededor del consumo. Hoy existen menos restricciones en la mente a la hora de tomarlo, y una mayor apertura a experimentar situaciones degustativas nuevas. Esto en parte se debe al impulso de la gastronomía, y ahora de la coctelería”, expresó Mariano Maldonado, director de Marketing de Campari Argentina y del Bourbon Wild Turkey, quien asegura que tanto hombres como mujeres de entre 28 y 35 años dispararon las ventas en los últimos años.

En Escocia son cada vez más las destilerías que optan por la experimentación en la búsqueda de whiskies con personalidad disruptiva, que formulan nuevas versiones, como un rye whiskey, finish whiskies o whiskies de segunda maduración, variedades añejadas en barricas que contuvieron anteriormente ron, jerez y porto. En Irlanda, a su vez, creció la venta del irish, un clásico destilado tres veces en alambriques gigantes, o propuestas más originales, como las elaboradas con 100% de malta.

En los Estados Unidos el crecimiento también fue brutal, ya que de solo tres destilerías en el estado de Tennesse, se llegó a treinta, donde se ofrecen bourbon y rye whiskey. El whisky japonés perdió algo de terreno, aunque aún conserva algunos adherentes.

Para amortiguar un poco su sabor extremadamente fuerte, muchos eligen mezclarlo con gaseosas pomelo, agua tónica  o ginger ale, para degustar quesos, carnes, mariscos, pescados o dulces. De todas maneras, se recomienda beberlo con moderación, debido a que contiene cerca de 40% de alcohol.

“Es bastante neutro gustativamente hablando: suele ser seco, aunque en algunos casos es sutilmente dulce, y no es ni amargo, ni salado, ni ácido, ni picante. Esto lo convierte en una bebida muy versátil y muy sociable a la hora de maridar con ciertas comidas”, señaló Sebastián Maggi, embajador de Johnnie Walker y del portfolio Reserve de Diageo.

Para combinarlo con ciertas comidas, es necesario saber algunas nociones básicas sobre los tipos que ofrece el mercado, que van de ligero y liviano, a pesado con cuerpo. Asimismo, se comercializan versiones con un toque de dulzura y notas cítricas, que se suman a los más complejos, que contienen toques yodados, terrosos o ahumados, que son los más difíciles de combinar y se aconseja consumirlos solos.

El clásico estadounidense, bourbon, conocido por su sabor a cereal dulce, puede ser un gran acompañamiento de platos típicos de la cocina norteamericana como ribs de cerdo, alitas de pollo fritas con salsa barbacoa o matambrito a la parrilla. Los escoceses son ideales para beber con aperitivos o entradas como un buen plato de langostinos grillados perfumados con lima, ceviche de pescado y mariscos, o mollejitas, por su sabor suave, ligero y afrutado. Las versiones con más cuerpo y complejidad, como los single malt, pueden quedar muy bien con platos contundentes como pastel de carne o salmón a la plancha.

Perfecto para disfrutar chocolates, las variantes más avainilladas se pueden combinar un postre de crème brûlée, crema pastelera o panacotta, así como tiramisúes, pasta frolas, o hasta churros. Con el whisky, el disfrute depende de vos.

PERSONALIZAR

Elegí tu provincia para mostrar en la página principal: