Lalalá: el vino creado por una comunicadora que conquista el mercado orgánico

Laura Ciacera, la mujer detrás del proyecto, dejó de lado una exitosa carrera en la bodega de su familia para apostar por un emprendimiento que reflejara su estilo de vida

Lalalá: el vino creado por una comunicadora que conquista el mercado orgánico
jueves 07 de marzo de 2019

Desde pequeña, la vida de Laura Ciacera está marcada por la cultura del vino. De madre sanjuanina y padre mendocino, esta comunicadora social decidió dejar su exitosa carrera en el ambiente corporativo, para iniciar junto con su familia una bodega en San Juan, que obtuvo buena aceptación por parte del público.

A pesar de que se dedicaba a aquello que más le gustaba, con el tiempo se dio cuenta que necesitaba algo más y apostó por comenzar de manera independiente un emprendimiento vitivinícola orgánico en la provincia de Mendoza, denominado Lalalá Wines. El proyecto refleja su estilo de vida natural e introspectivo, donde la meditación y la alimentación saludable cumplen roles esenciales.

“Al principio, todos pensaron que estaba loca, porque iba a dejar la seguridad de una empresa familiar, con una carrera ya hecha, para hacer vinos sola, sin socios, de forma distinta y en un momento de crisis en la Argentina”, confiesa Ciacera, quien empezó el proyecto durante 2016, tras una inversión de siete mil dólares.

Teniendo en cuenta la situación del país y sabiendo que el público local se inclinaba mayoritariamente por vinos amaderados, Ciacera analizó las tendencias del mercado y observó que había una demanda creciente de productos naturales, casi desconocidos en el rubro de bebidas alcohólicas. Una vez detectado el nicho, se juntó con su amigo enólogo Leo Borsi –formado en Francia–, con quien seleccionó las mejores uvas de Chacayes y Rama Caída mendocinas y en 2018 lanzó Lalalá Wines, tras una partida de ocho mil botellas de malbec.

“Quería que el vino cantara, por eso lo llamé así, que es lo que los nenes dicen cuando cantan. De alguna manera, quería reflejar la conexión que todos tienen con uno mismo, con la parte más natural y libre del ser”, explica la graduada en Comunicación Social de la Universidad Austral.

Para lanzar el producto, Ciacera registró su marca en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INPI) y armó sus diseños en base a los conocimientos que traía de sus experiencias anteriores. Además de juntarse con Borsi, se reunió con el diseñador Guillo Millia, quien la ayudó con la imagen de la firma, y María Mendizábal, una de las mejores sommeliers de nuestro país.

Luego del éxito de las ocho mil botellas que salieron en la primera partida, se pagó la segunda tirada, estableciendo una metodología de financiamiento apoyada en los buenos resultados. Como Ciacera es la encargada de distribuir y promocionar lo que hace, se ahorró mucho dinero en vendedores y fue creando ediciones limitadas. “Empezamos con malbec y ahora hacemos un rosado. Son todos vinos distintos que producen sorpresa en el consumidor”, señala.

Los vinos Lalalá buscan respetar el medioambiente, mediante la selección de uvas libres de fertilizantes y pesticidas, que no reciben agregados químicos durante la elaboración, de modo que el producto final es fresco, fácil de tomar, afrutado y equilibra una buena relación entre precio y calidad (se comercializan por 450 pesos). Tras su lanzamiento, en pocos meses fue aceptado por los especialistas del rubro y bien recibido en almacenes orgánicos, restaurantes, vinotecas, hoteles y centros turísticos de perfil biosustentable y ecológico. “Creo que hoy en día todo se está volviendo más natural y relajado. Este tomar consciencia está alineado con el perfil del vino y la marca”, confía Ciacera.

Para que cualquiera pueda llevar adelante su propio proyecto, Ciacera detalló una serie de consejos a tener en cuenta:

1) Investigar el mercado: es fundamental analizar las tendencias y observar qué se está consumiendo localmente y en el exterior. Francia, Inglaterra, España y Estados Unidos son los mercados de donde más tendencias se absorben.

2) Confiar en la intuición personal: si uno es feliz y cree en lo que está haciendo, es imposible fracasar.

3) Localizar un nicho: buscar que el producto sea diferente a lo que se ofrece en el mercado y tenga posibles interesados.

4) Armar un equipo: es necesario rodearse de personas comprometidas, que sirvan de apoyo intelectual, económico y emocional.

5) Limitar el stock: es muy importante saber dónde se venderá el producto, para no quedarse con stock de más y poder reinvertir en la producción.

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